sábado, 29 de marzo de 2014

Ryuichi Sakamoto - Seven Samurai (2004) ►STEREO◄ (+lista de reproducción)

martes, 25 de marzo de 2014

Muchas preguntas, está bueno


"Las crisis de los hombres se manifiestan cuando sus mundos se saturan de respuestas y escasean las preguntas."
                                                                                  Dalmiro Sáenz


martes, 4 de febrero de 2014

Gloria y olor









Mi amiga Daniela, describiendo el rechazo que le generaba al acercarse un conocido en común, replanteó un tema siempre vigente: 
¿hay que avisarle o no, a la gente que tiene mal aliento?

Yo nunca me animé a decírselo a quien lo tenía. Alguna que otra vez a un amigo le habré soltado un “… mmm, qué comiste?” para tantear si reparaba en su picantez bucal. Pero al que tiene mal aliento suele acompañarlo una disfunción sensorial por la cual jamás se da por enterado. Rechaza cuanto chicle Beldent se le ofrece, e incluso, ignorando completamente su hedor cloacal le habla bien de cerca a quien quiera escucharlo (y olerlo).










Es lamentable que al aliento y a los olores no se les de la importancia que tienen. Te van a presentar a alguien y reparás en cómo luce, a qué se dedica y qué auto maneja. El “cómo huele” lo dejás para la 3ra salida, siendo en realidad lo que anula o habilita todas sus demás cualidades. Un olor mal puesto en posibles zonas de intercambio, asesina relaciones, y es una pena. Me ha pasado de estar con chicas que eran hermosísimas, inteligentes, cálidas y honradas, pero que a la hora de los bifes -uff- daban ganas de convocar a manifestantes de Greenpeace por el impacto ambiental. Pienso que quizás nadie les avisó; no hubo en su vida una madre atinada, una hermana referente, no hubo un bidet amigo.


Los motivos que nos hacen salir corriendo pueden ser bien diversos. La foto de la madre, el oficio del padre, una mascota agresiva, una posición política, gustos exóticos, un hobby homicida. Cualquier cosa. Un dedo martillo. Un tweet desagradable. Hay rechazos por errores de ortografía (no para todo el mundo, pero sucede.)
Es que a veces el estilo arruina el contenido.
La cantidad de amiguitas-gatúbela que tiene un tipo en facebook puede desilusionar a una dama. Un clásico, en nuestros días.
O aquél caballero alto, musculoso y tan varonil que arruina todo con su timbre de voz: habla como si hubiera aspirado helio.

Los “me la seca” femeninos, los “me la baja” masculinos… están a la orden del día.
No abonemos a ellos con evitables descuidos aromáticos.






El sabor del encuentro


“El ph de su saliva”, como decía Cerati, también es fundamental. Hay algo que hace que conectemos con el otro, que tiene que ver con el lengua + lengua. Es lo que termina de armar una pareja. Y no son detalles menores; los cinco sentidos resuelven un todo en el enamoramiento. Así como un bocadillo desubicado puede ahuyentarnos al oírlo, un ph hostil a nuestra lengua nos conduce a sentir que la persona no es la indicada.

El tacto tal vez sea el menos importante de los sentidos. Más allá del “con fulanito tenemos piel”, no suele revestir conflicto alguno. Nunca escuché de alguien que cortara con otro porque tocaba algo rasposo en sus codos, o por el sudor de sus manos.
Por lo tanto, podríamos concluir, los sentidos, como cruciales electores de pareja, pueden disponerse así:

1-      vista, 2- oído, 3- olfato, 4- gusto, 5- tacto.

Puede alguien parecernos hermoso al verlo (1), al escucharlo (2) puede resultarnos un genio, pero si tiene olor a pata (3) huiremos de él, o seguiremos la relación sólo online.


Yo, por ejemplo, puedo enturbiar la vista o bajar la luz y hasta cortar el audio ante una eventual calentura con una señorita que me excita. Pero la hediondez me resulta inremable. 




El mal olor no puedo pilotearlo. 
Tal vez sea una manía personal, exagerada, que no comparta conmigo el común de la gente. Se que hay quienes prefieren los aromas que llaman “naturales” de ciertas zonas. No comparto. Para mi el aseo es fundamental y deben cuidarse especialmente las áreas a degustar.

Porque “billetera” matará galán, pero “baranda”, definitivamente mata galán, mata heroína, mata billetera, mata todo.


No logro entender los noviazgos a distancia, los enamoramientos vía chat, etcétera. ¡Hasta que no huela todos sus recovecos, nada será real!


También se ven parejas que uno supone, habiendo olfateado a un integrante, que conviven respirando por la boca o colocándose barbijos a ciertas horas.




Ojalá sirva esto para una toma de conciencia. Nadie va a avisarte nada, ahí afuera. Así que ojo; prestá atención. Que la boca no se te haga a un lado. Es tu socia en la vida de relación. A mantenerla inmaculada.

A la boca y, porqué no también, a sus demás sucursales.

viernes, 17 de enero de 2014

Facebook y las "noticias"

 “Todo vivir humano ocurre en conversaciones y es en ese espacio donde se crea la realidad en que vivimos.” 
                                                                   (Humberto Maturana)





Uno va eligiendo cuáles son sus temas. Eso “de lo que todo el mundo habla” se puede esquivar y enturbiando la vista puedo buscar lo que me interesa. Pueden mis ojos hacer oídos sordos a los “Trending topics”. Aunque, claro, al almorzar con mamá será inevitable que me ponga al tanto del noviazgo de Wanda o los millones facturados por shows de coreografías acuáticas. Noticias que no me quitan el sueño (si no todo lo contrario); son spam en mi cerebro. Facebook y twitter están atestados de eso: allí todos somos jefes de redacción, y decidimos lo que es noticiable; y por supuesto no hay criterio sano, ni justo. (Tampoco lo hay en los jefes de redacción.)
            La buena noticia es que las noticias ya no son importantes para todos. La sobreinformación y la puja entre los grandes medios nos hicieron perder el interés en ellos y las redes sociales tomaron el asfalto cocinando nuevos estilos de comunicación. Levantando noticias oficiales, sí, pero reinterpretadas por “civiles con onda”; allí cada uno esgrime con su impronta una defensa o ataque peculiar. Quien es activo, intenta darle al tema una vuelta de tuerca personal, y así sale del anonimato. Así le dice al mundo: “este soy yo, y si bien estoy en desacuerdo igual que ustedes con todo eso, yo lo expreso en color fucsia.”

           
Que las noticias son necesarias, se podría discutir. No lo son como el agua o el aire, claro. Pero sin enunciado alguno viviríamos como en la película “Náufrago”; inventándonos un Wilson para comunicarnos. La noticia al comentarse, genera “hermandad”. Nos es útil como punto de referencia, para saber quiénes somos. Si Tom Hanks no le dibujaba la carita a la pelota para hablarle, iba a olvidar quién era él mismo. Sin conversaciones, sin lenguaje, podía volverse loco.













            Pero las redes sociales han venido a dar color; a agregar nuevas formas de relacionarnos. Hoy la hermandad es real: siempre va a haber alguien que me palmee la espalda con un “me gusta” cuando cuente  mis cosas, mi uña encarnada, una buena nota, o el aumento de mis leucocitos. Facebook me referencia con los otros en espacio y tiempo, me clasifica por afinidades o desprecios; allí, como mínimo, estoy conectado.








  





            Cuando no hay noticias se las inventa. En los pequeños pueblos donde no pasa nada se andan diciendo cosas como “lo vi al Rubén con la bicicleta” o “había un ternero suelto por allá.” La red nos convierte hoy en generadores de noticias aldeanas que pueden girar por el mundo. Infinidad de botellitas con mensajes esperando ser vistas. Confesiones íntimas, chistes o blasfemias. Por cada nota que brota en los diarios o la tele, nacen millones de noticias bebés que corren por la orilla como tortuguitas hacia el mar. Las que sobreviven y crecen, pueden hacer famoso a su autor, al menos en su barrio virtual.

           
            También existen grupos que se twittean todo el tiempo, quienes incluso ni se conocen en persona pero se acompañan con opinión homogénea y critica permanentemente a terceros, como los viejitos en el palco en los Muppets.

            Personalmente no termino de comprender el fenómeno en el cual alguien llega a ser una celebridad virtual y nadie conoce su cara ni su nombre real. Existen muchos de esos casos; tal vez por ser actor me cueste digerir que alguien, pudiendo hacerse famoso por su talento creativo, elija el anonimato. En definitiva, el posicionamiento social no es para despreciar y ser populares nunca estuvo mal visto, salvo para Las Divinas en la tira Patito Feo.





Twitter y facebook son bien diferentes. En ambos se genera contenido propio, aunque también hay pasivos, que no postean nunca nada. (Suelen ser casados, o faltos de confianza. O las dos cosas.)
Facebook es un club relativamente pequeño. Admite hasta 5000 socios, pero es raro que un civil llegue a esa cifra, a menos que haya puesto la foto de Anne Hathaway y/o acepte a cualquiera.
Tiene más privacidad, si sabés usarlo. Nadie tiene porqué enterarse de quiénes son tus contactos. Twitter, en cambio, te expone; deja “todo al aire”. Se enteran a quién seguís. Te manda al frente con algo tipo: @LizSolari - Seguida por Pablo Novak y otros (pajeros, faltaría que pusiese).


            Lo que se torna insufrible tanto en uno como en el otro, es la publicación de cualquier cosa, sin discernimiento. “Hoooliss” todos los días, puede generarte enemigos. No sos un portero baldeando, para decir “Buen díaaaaa” todos los santos ídems.   

De tener onda a ser un plomo hay pocos pasos.
          No está bueno publicar “Me acabo de lavar la cabeza”, o “El centro está embotellado”; no agrega nada. Son noticias spam. A nadie suma un “Ay, me re corté afeitándome” o un “Me está por venir y me duele todo”, por campechano que sea el propósito.       

            También incinera el post “enigmático”; ese dirigido a alguien que tal vez ni figura entre los contactos: “A mal puerto fuiste por leña!” o “Lo que te perdiste…” o un menos sutil: “Pelotudo de mierda!”
            Esa descarga solo afecta a quien la profiere. Y más de lo que cree. La catarsis sentimental sin medir consecuencias, es prensa negativa y uno queda como quien hierve el conejo tras un abandono.
            “Entendí que yo era demasiado para vos.” – postea alguien. A los cuatro minutos agrega: “Al verte con tu novio, me di cuenta que es lo que realmente te merecías.”
            Es claro; la vergüenza ajena y sus genéricos nos brotan como soja en facebook.














            Son moneda corriente también, representando la contracara de los abandonados, otros entusiastas latosos: los amantes arrebatados, chorreando melazas como: “Sos lo mejor que me pasó, te re amo”… “Juntos hasta la muerte, mi amor, mi cómplice y todo!”… “Gracias por las flores y la noche que me distes”… - entre fotos con sábanas de seda.
            Para que al mundo le quede clara su felicidad, ostentar su bienestar sexual les parece obligatorio. El tortolismo facebookiano, claramente insufrible, merece otro análisis. Porque cualquier epístola amorosa podría (y debería) manifestarse por vía privada. Cuando el show-off se hace necesario, probablemente es porque hay que corregir algo; si no, es presumir; contar plata delante de los pobres. La sobreactuación denota una falta; ningún alma sensata se ufana de lo que le sobra.
            Es clásico en comedias románticas el sermón amoroso del muchacho a la chica ante miles de personas en un estadio. Eso cree hacer quien publica “Nadie me hizo sentir así” en el boletín oficial de su media naranja. Pero el efecto que consigue no es el aplauso del estadio; sépalo: la gran mayoría no lo estamos admirando sustancialmente.


            Más allá de los abusos, Facebook generó una revolución en el lenguaje; donde hay compañía, conversación, segmentación por afinidades, y feedback. Es como un gran recreo. Y adictivo, además. Y tentador para el creativo. Miles de millones en el planeta consumen las boludeces que anoticiamos minuto a minuto los civiles. El desafío viene siendo decir o hacer la mejor boludez de la red.


            Andy Warhol lo predijo en 1968 “En el futuro todo el mundo tendrá sus 15 minutos de fama”. Y colgando un video porno, ni te cuento.
            (Chicos, no hagan eso en sus casas.)







domingo, 5 de enero de 2014

La gente se divide

El estilo de manejar los autitos chocadores podría ser otra clasificación entre las personas.
La mayoría chocaba de costado y sonriéndose, como pidiendo disculpas. Si lo hacían de frente de tanto en tanto, era a un amigo o familiar. 
Yo siempre preferí ir rápido, esquivando a todo el mundo, evitando colisionar. Claramente, nunca me gustó confrontar.
También estaban los pseudo psicópatas que buscaban chocar fuerte y de frente, a diestra y siniestra. Sobre todo a siniestra. 
(A estos últimos seguramente les ha ido mejor en los negocios. Es una suposición prejuiciosa; pero me recuerdan al Señor Burns.)


viernes, 29 de noviembre de 2013

Otra opinión

Dice NATALIA BELÉN RIZZO (maquilladora) sobre el libro:


"A medida que uno avanza, se sumerge en un mundo de divertidas historias, que parecen tan vividas y reales como su autor.
Cada una se percibe tan atrapante , posible y real, que es difícil despegarse de la lectura, sin descubrir el final y sin creer que todo ello, no sea cierto."

"Con frescura y humor el autor presenta imágenes, personajes y lugares que reconocemos del ámbito propio y nos trae recuerdos de nuestro pasado y presente."

"El tiempo deja de marcar el paso y acelera nuestra curiosidad por saber mas, por identificarnos con alguno de sus protagonistas y trazar nuestras propias historias paralelas.

Se disfruta...y se aprende."






LIBRERÍAS DONDE CONSEGUIR EL LIBRO:

BOUTIQUE DEL LIBRO Unicenter Shopping L.3169
BOUTIQUE DEL LIBRO - Pilar Las Palmas de Pilar L. 1044
BOUTIQUE DEL LIBRO - Nordelta Av. de los Lagos 7010 L. 26



ANTÍGONA           - CORRIENTES 1555 (y Montevideo)
ANTÍGONA           - LAS HERAS 2597 (y Austria)
ANTÍGONA           - CERRITO 1128 (y Santa Fe)



Nadir Belgrano
Av. Cabildo 1786 - Capital Federal - Tel. 5786-4445
Nadir Barrio Norte
Las Heras 1702 - Capital Federal - Tel. 4576-1142
Nadir Villa Crespo
Av. Scalabrini Ortiz 274 - Capital Federal - Tel. 4855-4863
Nadir Villa del Parque
Cuenca 3131 - Capital Federal - Tel. 4504-3471
Nadir Constitución
Brasil 1128 - Local 17 y 18 - Estación Constitución - Subsuelo  Tel. 4304-9502
Nadir Mataderos
Av. Juan Bautista Alberdi 5853 - Capital Federal - Tel. 4635-5613


DAIN Usina Cultural - NICARAGUA 4899 (y Thames)

CAPÍTULO DOS - CABELLO 3615 (y Scalabrini Ortiz)

CRACK UP - COSTA RICA 4767 (y Borges)

LIBRERÍA SANTA FE 

ALTO PALERMO SHOPPING    Santa Fe 3253 - Local 2012
AV. SANTA FE I                           Santa Fe 2376
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domingo, 24 de noviembre de 2013

Facebook y los "amigos chatarra"


Los protagonistas de nuestro facebook suelen no serlo en nuestra vida. Podemos llevar una interacción genial y sentir que nos pasa lo mismo con alguien que ni conocemos. Identificarnos y compartir a diario, con quien jamás hemos visto en persona.


Una de las primeras cosas que hacemos es buscar antiguos  compañeros de aula. Léase: personas con las que coincidimos en un mismo espacio físico durante un tiempo determinado. Y no sólo a quienes tenían roles protagónicos; con muchos ni nos dábamos ni pelota! Así y todo, por curiosidad o apócrifo sentido de pertenencia, los sumamos en facebook y nos enteramos sobre sus vidas. Es raro: te pide amistad alguien con quien tal vez charlaste un rato en un recreo en 1982, o ni siquiera. Compañeros de grado de tu hermano en aquél colegio donde estuvo sólo un año... ¿Qué podemos tener en común? ¿Qué tipo de identificación, más que un retacito indirecto del pasado? ¿Cuánto tiempo o experiencia en común debemos haber transcurrido? ¿Qué sentido tiene revalidar un contacto amistoso que quizás nunca existió?
No importa demasiado.
Coincidir en un lugar aunque sea poco tiempo; si es significativo y allí se han vivido ciertas emociones, ya da para hermanarse.


La coincidencia en diferentes ámbitos por un tiempo determinado nos sigue conduciendo a añadir nuevos amigos: una charla en un avión, la cola de un banco, un cumpleaños infantil o el ámbito laboral y: “te agrego al face.”
Y algunos suelen convertirse en amigos chatarra; están ahí pero ni fu ni fa. Si se los borra, no pasa nada. No se interactuó; fue una cortesía aceptarlos en su momento pero al tiempo nos es indiferente incluso si siguen respirando. Terminan siendo como aquella sección del diario que jamás leemos, o ni siquiera: con los avisos fúnebres o los judiciales alguna vez nos hemos colgado. Pero estas personas y sus actualizaciones con fotos de sobrinos amados o perros maltratados, (o viceversa), nos hacen perder un tiempo maravilloso. Y el tiempo es oro; si es por dilapidarlo, hagámoslo mirando chicas en malla.


De vez en cuando se hace “limpieza”, y allí uno revisa: “¿porqué lo tengo a este?... Ah, es el cuñado del kiosquero. Lo borro... Y esta otra?... Ni idea. La acepté al principio, cuando no aceptar solicitudes me daba culpa. Fuiste. Y este otro, a ver?... No; este me saludó en mi cumple en 2012; mejor lo dejo.”
Porque hay que diferenciar el amigo chatarra del extra. A veces te pone “me gusta” y asciende a esa categoría. Los extras están presentes, aún sin hablar, se dejan ver. (En un set escuché una vez a un viejo extra decir a otro: “A mí me llaman porque soy vistoso” – calificándose con el adjetivo más original que oí en mi vida.) El extra de nuestro facebook es aquél que no se anima a comentarnos pero nos megustea de vez en cuando, y así se gana el derecho de no ser eliminado en el momento en que mandamos al Ceamse.


Está bueno limpiar de vez en cuando el facebook de amigos chatarra. Es como prender un incienso; librarse de aquellas energías extrañas que presencian lo nuestro desde las sombras. Gente que no nos significa nada, y a la que no le importamos; nunca nos palmeamos la espalda, ¿porqué somos amigos? Chau-chau adiós. Liberemos el lugar para alguien nuevo; alguien con quien identificarnos, que es el propósito definitivo de toda relación, virtual o real.
Quién te dice el kiosquero no tenga otro cuñado con el que tengamos más onda y se convierta en un nuevo protagonista de nuestro facebook; compartiendo carcajadas de pensamientos, haciéndonos saltar con nuevos y efervescentes  “me pasa lo mismo!”.





lunes, 23 de septiembre de 2013

nuevas aplicaciones

RELACIONES EN RED – NUEVAS APLICACIONES ÚTILES:




Con los nuevos dispositivos móviles que día a día invaden el mercado, también podemos adquirir nuevas aplicaciones con soluciones específicas.


A continuación sugiero algunas app que están faltando, convencido de que a muchos usuarios les serán de gran utilidad:



ARJONÓMETRO
Como el perrito buscador en windows, en cuestión de segundos detecta fotos o letras de Ricardo o símil en facebook, definiéndonos claramente el perfil de la chica en cuestión.
Aplicación  esencial a para evitar sorpresas a posteriori.







WHATS APP, DOC?
Advierte sobre el grado patológico del interlocutor en whatsapp. Cuando la persona viene “complicada”, nos lo avisa con un tilde al revés. Cuando está para internar, o nos puede internar a nosotros, el doble tilde invertido aconseja lo más conveniente: huir ante quien es de armas tomar.
(“Whats app, Doc” remite al célebre latiguillo de Bugs Bunny; referencia asimismo que se trata de alguien que puede “hervirte el conejo.”)
















MENSTRUPER
Detecta el ciclo menstrual femenino a través del chat de facebook. Si se encuentra conectada, el circulito verde al lado del nombre se va poniendo rojo a medida que se le  acerca el período.


"Menstruper" es la aplicación ideal para evitar hostilidades y no engancharse en discusiones vanas con novias, compañeras de trabajo, esposas o hijas en esos días complicados.
Es de descarga gratuita, pero mancha.




APP ARATO
Alerta sobre nerds, plomos, babosos, tacaños, molestos, brutos, todo tipo de pelmazos. Otra especie de escáner que tira data sobre el ganso que tenemos enfrente.
Con “App arato” te conviene bajarte también un Anti Virus: la estupidez es contagiosa.



MOCO MEMORY MANAGER
Acopia las palabras o frases desafortunadas que emite el otro, y que tal vez ni registramos, por el entusiasmo inicial de las primeras citas.
Acumula información detallada y guardará improperios de todo tipo (o mina). Conservará fielmente en la memoria si alguien se “mandó un moco”; (de ahí su nombre.)
Es el complemento ideal del Arjonómetro: ante la belleza solemos hacer oídos sordos y dejamos pasar frases poco felices que el día de mañana podrán eclosionar en discusiones o diferencias éticas sin retorno.



RADARPENDEX
Es un dispositivo avisador tipo GPS para saber dónde está y qué está haciendo tu hij@ adolescente. Incluye cámara testigo, alarma de alcoholemia y pequeña descarga eléctrica en su smartphone para reto a distancia.

Para controlar a los chicos, nada mejor que el Radarpendex.

martes, 3 de septiembre de 2013

otra opinión


"Cada tanto, elijo un libro que me acompañe. Lo tengo unos meses, lo degusto con tiempo, lo disfruto de a poco... cada libro que lees te transforma, es meterte dentro de la mente del autor, y como cada mente es un descubrimiento nuevo, maravilloso, intrigante, tu mente también crece, se enriquece a la par con la mente a la que te estás adentrando. Compartiendo lecturas con una amiga, encontré éste en su repisa. Algo muy diferente a lo que estaba acostumbrada a leer, pero me sumergí en la aventura. Y me encantó.
Meses leyéndolo, sin querer terminarlo, dejando una gota de curiosidad para el día siguiente.
Cada noche llegando a casa cansada del trabajo ésa era mi hora de relajación, de desconexión de mi mundo y de sumergirme en otro. Tan real, concreto y directo, tan ARGENTINO, tan actual, tan sincero que me vi reflejada en muchas de las historias, en la que soy en este momento, en la que fui, o en la que soy en mis momentos de locura cada tanto... (y en la que fueron personas que conocí, ni hablar) 
Felicitaciones Pablo, para la gente selectiva como yo, lograste tu objetivo. Esperamos otro!"

Luciana Ramírez




miércoles, 10 de julio de 2013

Leyes de Murphy de la compu

  
Al bar elegido no le anda el wi-fi, pero te enterás cuando ya pediste el morfi.


La cantidad de auto-fotos sacando trompita que tiene una chica en facebook es directamente proporcional a sus faltas de ortografía.


Aquello tan inspirado que ponés en facebook, con la intención de que lo lea “esa persona”, nunca llegará a sus ojos. (Aunque sí a los de “esa otra”.)


Encontrás en youtube la peli que te flasheó en tu infancia: la ponés y a tus hijos los torra. (Incluso a vos, 20 años después, te decae.)


La foto que te etiquetan es siempre aquella en la que saliste gordo, blanco, bizco y con papada.


El “me gusta” que por fin te pone “esa persona”, no es en todo lo que querías que leyera, si no en lo que compartís de otro, o de un diario.


Se te ocurre algo genial para twitter, pero no tiene sentido en menos de 140 caracteres. Tratás de acomodarlo y lo ponés sintetizado, a ver si se entiende. Y no: cri-cri, y vuelan bolas de pasto del lejano oeste.


El video que estás viendo ansiosamente en youtube se frena o tarda en cargar siempre en la mejor parte.


El “me gusta” o comentario que escribís a la chica en bikini es visto primero por 34 madres del colegio en la Información instantánea.


Siempre llegás tarde al video sensual no autorizado de las “famosas”; cuando los buscás ya los sacaron de la red.


Al más zarpado o políticamente incorrecto lo retuitean 50.000. Vos posteás una boludez subidita de tono y la leen compañeros del jardín de tu hija y de bridge de tu tía; catalogándote como del Clan Manson.


Te suena un mensaje de texto que puede ser de “aquella persona”, pero estás manejando y la onda verde esta vez no se corta nunca. Después larguísimos minutos, por fin un semáforo rojo y agarrás el celu excitado: era alguna promo de automotriz o telefónica.





martes, 25 de junio de 2013

Siempre queda frutilla


Toda una cuestión es, cuando quedan varios gustos de helado, con cuál rematar.

Alguien trajo, supongamos, tres kilos. Cada uno terminó su bowl y la reunión sigue su curso; mientras todos charlan te hacés el gil y empezás a cucharear en los potes. (El dulce de leche voló casi todo, y siempre queda frutilla o gustos “al agua” que se compran para compensar la culpa ante tanta crema.) Le seguís entrando; un toque a cada gusto. No te resignás a una despedida abrupta, ni terminás de decidir “las últimas palabras” que te dirá la glucosa antes de ser confinada al freezer. ¿Cuál será el último sabor en ser deglutido?

Mi sistema de cuchareo al saldo del helado, es similar al tratamiento que a veces hago a ciertos alfajores: los corto en pedacitos; los fileteo como si no fuera a comerlos enteros pero luego, como quien no quiere la cosa, termino engulléndolos hasta la última feta. Aunque hay una diferencia clave; con el alfajor sabemos qué sabor permanecerá en la boca. Es un disfrute parejo; homogéneo: “alfajor - alfajor - alfajor… Ya está. Un poco más: alfajor, alfajor.” En cambio con el helado es: “chocolate… mhm… mousse de limón… dulce de leche súper… mhm. Uy, se puso heavy; vamos a la frutilla, entonces… ahora ananá… y ya estoy listo para vuelva: - chocolate amargo, soy suyo de nuevo.”

Es que finalmente, los que somos del grupo de darnos los gustos en vida, siempre encaramos ese último zapping; lo que en música sería la coda; un epílogo heladil que concluye y resuelve tono y espíritu de lo acaecido en el paladar. Porque no es lo mismo permanecer con un violento gusto a frambuesa que con la cadencia dentífrica de una menta granizada. No se asemeja el desfachatado ímpetu del limón al empalago de una banana split ni a la mariconeada de un cheescake de maracuyá. Y no le es indiferente al cerebro lo que pasa en el paladar: de hecho son vecinos! Lo que suceda en la boca, podrá influir hasta en las ideas y el ánimo. Los actores bien sabemos que podemos procurarnos un estado de ánimo determinado evocando un sabor: la famosa memoria sensorial. (También sabemos que casi no la usamos más que en las clases de teatro, pero eso es otro tema.)

Esta cuestión del último gusto puede significarse en la vida misma; donde es claro que buscamos la felicidad, a través de bienestar y delicias. Deseamos permanecer degustando el mejor de los placeres que hemos consumado. Sentir el privilegio y acopiarlo; abrazarlo. Una vieja frase dice, cuando alguien logró algo muy significativo: “Ya me puedo morir en paz.” Sabemos que todo termina, y queremos guardarnos la figurita linda para el final. Queremos ser “el que ríe último”, para reír mejor. Rodeados de seres queridos, de amor y dulzura en ese final que nos dibuje una sonrisa.

El helado es un privilegio. La vida también. La salud es un privilegio. Los hijos también. Besás a tu hijo cuando lo dejás en la escuela: ese beso puede permanecer evocable el resto del día. Lo último, lo reciente, es lo que nos tiñe el presente. Un sabor fuerte anula al débil; una noticia nueva anula la anterior y si nos duele la muela pero cae una maceta en nuestro dedito del pie descalzo, la muela deja de doler. Lo nuevo queda un rato; y lo que queda, es lo que juega. El ahora es lo único que existe y hay que saborizarlo con la mejor canción.
Claro que un “no”, puede causarte un desatinado dolor de cabeza, por un rato.  Pero un “sí”, anulará cien noes.

Juega lo que queda.
Elijamos lo mejor, ahora. Y porqué no, guardemos algo de dulce de leche para la noche del martes.




lunes, 10 de junio de 2013

Sacale el plástico, Ricardo
















El que no le saca el plástico al control remoto no es igual al que se lo deja a los asientos de su auto recién estrenado.  
Para nada. 
El último lo hace por amor; por la emoción ante el olorcito a nuevo de su 0 km y el berrinche le durará un par de días; mientras que el primero lo hace de desprolijo y/o colgado. O de sucio: es más limpio tenerlo sin el plástico.
El mismo quedará mucho tiempo envolviendo ese control remoto. 
Años, tal vez. Deteriorándose, resquebrajándose y llenándose de polvo o restos de grasa de embutidos; hasta que algún osado y circunstancial invitado se lo quite, mientras el dueño de casa no lo mira. (No vaya a ser que encima se ofenda.)

lunes, 3 de junio de 2013

#personalidades

El que se pone un "me gusta" a sí mismo cada vez que postea algo, es quien no le molesta en lo más mínimo que lo inviten a los casamientos "después de las doce."

martes, 28 de mayo de 2013

Queremos tanto a Julio

"Nada está perdido si se tiene por fin el valor de proclamar que todo esta perdido y que hay que empezar de nuevo."

                                                                              Julio Cortázar. (Rayuela, 1963)

martes, 21 de mayo de 2013

Cómo ahuyentar cuando "no hay onda"


Me consultan sobre un “pegote” en facebook que no entiende el mensaje del “no da” e insiste...
Sucede bastante. Es que así como se ha vuelto un medio indispensable para relacionarse, también debe uno ingeniárselas ahí para rechazar gente con altura. (No me refiero a gente alta, si no a ser diplomáticos.)


Hay muchos contactos sin tacto; valga la paradoja. Confianzudos; que creen que por ser “amigos” en facebook, poseen ciertos derechos en el muro del otro. Y ni hablar si ya hubo flirteo. A veces se sale con alguien a quien después enseguida se quiere, como se dice en la jerga televisiva, redondear… Y nada parece alcanzarle al susodicho para darse cuenta de que quisiéramos que se mudase a Corea del Norte.
No se hacen cargo; es como los que tienen mal aliento, que nunca aceptan un chicle; ¿se fijaron?
A veces hay que ser tajante y claro en el mensaje.

Para esos casos en que por ejemplo se ha tenido una cita, y el lenguaje corporal no ha sido suficiente para dejar claro el desinterés: sugiero aquí algunas ideas para poner en nuestros muros.


FOTO DE TERESO EN INODORO

Sutil, no?... Bueno, acaso no es habitual que pongan la foto del plato de comida que están por ingerir? ¿Por qué no postear el paisaje del destino acaecido por los alimentos?

Como si se tratara del afiche de un film llamado “Hombre Mirando al Sorete”; la foto del contenido inodoril podría acompañarse con un subtítulo del tipo: “Costó, pero salió.” O: “Mi mejor obra de arte de la semana.”

(Difícil que no huyan los insufribles acosadores después de eso…)






FOTO DE MASCOTAS HOSTILES

Mostrarnos en veterinarias con nuevas adquisiciones animales: pero no un dúctil cachorrito de bulldog francés, si no bestias poco amigables como roedores o reptiles.

- Un hurón de apariencia hedionda y dientes afilados; ratas y ratones o hasta una boa constrictora pueden representar una amenaza para la dama que quiere relaciones sentimentales con continuidad. (Con la serpiente vamos a lo seguro.)

- Para el varón, que una mujer tenga múltiples gatos en su casa también puede ser piantavotos. Nadie quiere andar cuidándose de ser arañado por celosos felinos.


FOTOS DE LA CITA MISMA

Si sólo hubo una cita, no da correr a etiquetarlo al otro a los diez minutos. Es arrebatar. Si se conoce personalmente hace muy poquito, se le da demasiada entidad; no disimula la desesperación por encontrar pareja.

Para el vals hacen falta dos. El tortolismo no funciona unilateralmente. Incluso produce el efecto contrario.

Por lo tanto, si querés que no haya segunda cita, colgá fotos de la primera.

(Nadie quiere un fan desesperado. Vas a parecer Kathy Bates en “Misery.”)


AGRESIONES DE FUNDAMENTALISMO POLÍTICO

Según el bando al que pertenezca la otra persona, postear lo contrario; si es kirchnerista poner enlaces a los carteles del tipo “KRETINA te odio, HDP Korrupta”, etc etc. Si es de la oposición, “Soy soldado del pingüino” o “Viva la Cámpora”, salen con fritas.

Existe en plaza una amplia gama de posibilidades para indicar extremismos; como hacernos amigos de Cecilia Pando o que en la Información instantánea nos vean dar reiterados “me gusta” a las actualizaciones del grupo Quebracho.














Son algunos ejemplos; cada uno sabrá cómo ser creativo en su forma de ahuyentar.

El banco de imágenes negativas en nuestro muro puede crecer día a día, al ritmo en que van desapareciendo de nuestros contactos esa gente que tenía expectativas en nosotros.


                 … Bueno, esa, y toda la otra también.